Por qué importa
La superficie ocular decide más cosas de las que parece
El ojo seco es una de las consultas más frecuentes en oftalmología y también una de las peor documentadas. Se diagnostica por la descripción del paciente, se trata por ensayo y error, y se hace seguimiento sin una línea base contra la cual comparar. El resultado es previsible: un paciente que abandona el tratamiento porque no percibe avance, y un especialista sin evidencia objetiva para sostener su indicación.